Cada 16 de octubre se celebra el Día Mundial de la Alimentación, una fecha que invita a reflexionar sobre la importancia de contar con alimentos suficientes, seguros, nutritivos y accesibles, así como sobre el papel que tiene la alimentación en nuestra salud y calidad de vida.
En 2026, la campaña de la FAO lleva como lema “Innovar hoy para nutrir mañana”, destacando la importancia de encontrar soluciones que permitan mejorar los sistemas alimentarios y facilitar el acceso a alimentos diversos y nutritivos.
Pero hablar de alimentación saludable no significa simplemente contar calorías o seguir una dieta determinada. Una buena nutrición debe adaptarse a las necesidades de cada persona, su edad, actividad física, estado de salud, cultura y circunstancias.
¿Qué es el Día Mundial de la Alimentación?
El Día Mundial de la Alimentación fue establecido para crear conciencia sobre la seguridad alimentaria, el hambre y la necesidad de construir sistemas alimentarios capaces de ofrecer alimentos suficientes, seguros y nutritivos para todos.
La alimentación es mucho más que una necesidad básica. También está relacionada con el crecimiento, el desarrollo, la energía, la salud metabólica y el bienestar a lo largo de la vida.
Por eso, esta fecha es una oportunidad para preguntarnos: ¿estamos alimentándonos de una manera que realmente responde a las necesidades de nuestro cuerpo?
¿Por qué la alimentación es tan importante para la salud?
Los alimentos proporcionan los nutrientes y la energía que el organismo necesita para funcionar correctamente.
Una alimentación saludable ayuda a prevenir diferentes formas de malnutrición y puede contribuir a reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles como diabetes, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.
La OMS señala que una alimentación saludable debe basarse en cuatro principios fundamentales:
- Adecuación: cubrir las necesidades nutricionales sin excederlas.
- Equilibrio: mantener una proporción adecuada entre energía, proteínas, grasas y carbohidratos.
- Moderación: limitar nutrientes y alimentos cuyo consumo excesivo puede perjudicar la salud.
- Diversidad: incorporar una amplia variedad de alimentos nutritivos.
Además, una alimentación saludable también debe ser segura, es decir, estar libre de contaminantes que puedan representar un riesgo para la salud.
¿Qué caracteriza a una alimentación saludable?
No existe un único menú saludable que funcione para todas las personas. Sin embargo, existen principios que pueden orientar nuestras decisiones diarias.
Variedad y diversidad
Una alimentación variada permite obtener diferentes vitaminas, minerales, proteínas, fibra y otros nutrientes.
Procura incorporar diferentes grupos de alimentos, como:
- Frutas.
- Verduras.
- Legumbres.
- Cereales integrales.
- Frutos secos y semillas.
- Fuentes adecuadas de proteína.
- Alimentos ricos en nutrientes esenciales.
La diversidad alimentaria es importante porque ningún alimento por sí solo proporciona todos los nutrientes que el organismo necesita.
Equilibrio y moderación
Comer saludable no significa eliminar por completo determinados alimentos.
Significa aprender a encontrar un equilibrio y moderar aquellos productos que aportan grandes cantidades de azúcares libres, sodio o grasas poco saludables.
La OMS recomienda que la alimentación cotidiana se base principalmente en alimentos no procesados o mínimamente procesados y que se limite el consumo de alimentos con exceso de grasas no saludables, azúcares libres y sodio.
Más alimentos ricos en nutrientes
Frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y semillas pueden aportar una variedad importante de vitaminas, minerales y fibra.
Las fuentes de proteína también pueden variar según las preferencias y necesidades de cada persona.
El objetivo no es buscar un alimento “perfecto”, sino construir un patrón de alimentación variado y equilibrado.
¿Cuánta azúcar y sal debemos consumir?
Dos de los aspectos que conviene vigilar en la alimentación cotidiana son el consumo de azúcares libres y sodio.
Azúcares libres
Los azúcares libres incluyen aquellos añadidos a alimentos y bebidas, además de los presentes naturalmente en determinados productos como miel, jarabes y jugos.
Un consumo elevado puede contribuir a una alimentación de menor calidad nutricional y aumentar el riesgo de diferentes problemas de salud.
Por eso, es recomendable revisar productos como:
- Bebidas azucaradas.
- Dulces.
- Galletas.
- Cereales con azúcar añadido.
- Postres.
- Salsas y otros productos procesados.
Sodio y sal
El sodio es un mineral necesario para el organismo, pero consumirlo en exceso puede afectar la salud.
Una forma sencilla de reducir su consumo es revisar las etiquetas nutricionales y comparar productos antes de elegirlos.
También puede ayudar:
- Reducir el uso de sal añadida.
- Preferir alimentos frescos o mínimamente procesados.
- Revisar el contenido de sodio de productos empacados.
- Utilizar hierbas y especias para aportar sabor.
La hidratación también forma parte de una buena nutrición
El agua es fundamental para numerosas funciones del organismo.
La cantidad que necesita cada persona puede variar según factores como edad, actividad física, temperatura ambiental, alimentación y estado de salud.
Como hábito cotidiano, el agua puede ser la principal fuente de hidratación. En determinadas circunstancias, como algunas situaciones de pérdida importante de líquidos, pueden utilizarse soluciones de rehidratación oral, pero no son necesarias para reemplazar el agua en la vida diaria de todas las personas.
Las necesidades también pueden cambiar durante el ejercicio, en climas cálidos o durante determinadas enfermedades.
Si existe vómito, diarrea intensa, deshidratación o alguna condición médica que afecte el equilibrio de líquidos, es importante buscar orientación profesional.
Nutrición en cada etapa de la vida
Las necesidades nutricionales no son iguales durante toda la vida. Una alimentación adecuada debe adaptarse a cada etapa.
Infancia y adolescencia
Durante el crecimiento, el organismo necesita energía y nutrientes suficientes para desarrollarse.
Una alimentación variada puede contribuir al crecimiento saludable y ayudar a establecer hábitos que pueden mantenerse durante la vida adulta.
Los suplementos infantiles no deben utilizarse automáticamente. Cuando existe una necesidad específica, su uso debe estar orientado por un profesional de la salud.
Embarazo y lactancia
Durante el embarazo y la lactancia cambian las necesidades nutricionales.
Algunos nutrientes adquieren especial importancia y, en determinadas circunstancias, pueden requerirse suplementos.
Sin embargo, la suplementación durante el embarazo debe individualizarse y contar con orientación profesional.
Adultez
Durante la edad adulta, una alimentación equilibrada puede acompañar la prevención de diferentes factores de riesgo metabólico y cardiovascular.
Combinar una buena alimentación con actividad física regular, descanso adecuado y otros hábitos saludables contribuye a un enfoque integral del bienestar.
Adultos mayores
Con el envejecimiento pueden aparecer cambios en el apetito, la masa muscular, la capacidad para masticar o tragar y la forma en que el organismo utiliza determinados nutrientes.
En algunas personas puede existir riesgo de desnutrición o pérdida de masa muscular.
Por eso, es importante prestar atención a:
- Consumo suficiente de proteínas.
- Hidratación.
- Variedad de alimentos.
- Pérdida involuntaria de peso.
- Disminución persistente del apetito.
- Dificultades para masticar o tragar.
Cuando existe pérdida importante de peso, inapetencia o una enfermedad, una evaluación nutricional puede ayudar a determinar las necesidades individuales.
¿Cuándo puede ser necesario un suplemento nutricional?
Los suplementos pueden ser útiles en determinadas situaciones, pero no todas las personas necesitan tomarlos.
Pueden considerarse cuando existe una deficiencia diagnosticada, una necesidad nutricional específica o una situación en la que la alimentación habitual no consigue cubrir adecuadamente los requerimientos.
Algunas circunstancias que pueden requerir una valoración nutricional incluyen:
- Deficiencias de vitaminas o minerales.
- Inapetencia prolongada.
- Determinadas enfermedades.
- Recuperación después de una enfermedad o cirugía.
- Dificultades para consumir suficientes alimentos.
- Necesidades nutricionales específicas durante determinadas etapas de la vida.
La OMS reconoce que la suplementación y la fortificación pueden desempeñar un papel importante en la prevención de determinadas deficiencias de micronutrientes cuando están indicadas.
¿Los suplementos sustituyen una alimentación saludable?
No.
Un suplemento está diseñado para complementar la alimentación en situaciones determinadas, no para reemplazar una dieta variada.
Tomar grandes cantidades de vitaminas, minerales o proteínas sin conocer las necesidades individuales tampoco garantiza mejores resultados.
Antes de iniciar un suplemento, especialmente si tienes una enfermedad o utilizas medicamentos de manera habitual, consulta con un profesional de la salud.
Nutrición especializada: cuando las necesidades cambian
Algunas personas necesitan adaptar su alimentación debido a una enfermedad, una condición médica o una etapa específica de recuperación.
Nutrición para personas con diabetes
La alimentación forma parte del manejo integral de la diabetes.
Las necesidades dependen del tratamiento, los niveles de glucosa, la actividad física y otras características individuales.
Algunas fórmulas nutricionales especializadas pueden utilizarse en determinados casos, pero deben seleccionarse de acuerdo con las necesidades de cada persona y, cuando corresponda, con orientación profesional.
Nutrición y enfermedad renal
Las personas con enfermedad renal pueden necesitar modificaciones específicas en su alimentación.
La cantidad de proteína, sodio, potasio, fósforo y líquidos puede requerir ajustes dependiendo del diagnóstico y del tratamiento.
Por eso, no es recomendable utilizar productos “bajos en” o “altos en” determinados nutrientes sin orientación profesional.
Dificultades para tragar
La disfagia puede dificultar el consumo seguro de alimentos y líquidos.
En estos casos, un profesional puede recomendar cambios en la textura y consistencia de los alimentos o el uso de espesantes específicos.
La alimentación debe adaptarse a la capacidad de deglución de cada persona para reducir riesgos.
Recuperación y mantenimiento de la masa muscular
La alimentación y la actividad física trabajan conjuntamente para mantener la masa y la fuerza muscular.
Las proteínas desempeñan un papel importante en el mantenimiento de los tejidos, pero las necesidades varían según edad, actividad, estado de salud y otros factores.
En personas mayores, pacientes en recuperación o personas con riesgo nutricional, una valoración profesional puede determinar si una fórmula o suplemento proteico es apropiado.
¿Cómo leer una etiqueta nutricional?
Aprender a interpretar las etiquetas puede ayudarte a tomar decisiones más informadas.
1. Revisa el tamaño de la porción
Antes de comparar dos productos, observa cuánto representa una porción.
Un envase puede contener varias porciones, por lo que el contenido total puede ser mayor de lo que inicialmente parece.
2. Observa los azúcares
Revisa la cantidad de azúcares y presta atención a la información sobre azúcares añadidos cuando esté disponible.
Comparar productos similares puede ayudarte a elegir alternativas con menor cantidad.
3. Comprueba el sodio
El contenido de sodio es especialmente importante para las personas que necesitan controlar su ingesta por indicación profesional.
4. Revisa las grasas
Observa especialmente las grasas saturadas y evita, en lo posible, productos con cantidades elevadas de grasas trans.
5. Lee la lista de ingredientes
Los ingredientes aparecen en orden según su peso en el producto.
Leer esta lista permite conocer mejor qué contiene realmente el alimento y comparar diferentes alternativas.
7 consejos sencillos para mejorar tu alimentación
No necesitas cambiar todos tus hábitos de un día para otro.
Puedes comenzar con pequeñas acciones:
1. Aumenta la variedad.
Incluye diferentes alimentos a lo largo de la semana.
2. Consume más frutas y verduras.
Busca incorporarlas en diferentes comidas y preparaciones.
3. Incluye legumbres y cereales integrales.
Pueden aportar fibra, vitaminas, minerales y otros nutrientes importantes.
4. Elige fuentes adecuadas de proteína.
Combina diferentes opciones según tus preferencias y necesidades.
5. Modera el azúcar y el sodio.
Revisa etiquetas y limita productos con cantidades elevadas.
6. Mantén una hidratación adecuada.
Prioriza agua y adapta tus necesidades a tu actividad y condiciones individuales.
7. Busca orientación cuando la necesites.
Una alimentación saludable no tiene que ser igual para todos. Un profesional puede ayudarte a adaptarla a tus objetivos y condiciones de salud.
¿Cómo puede ayudarte Locatel con tu nutrición y bienestar?
Cuidar la alimentación también implica reconocer cuándo necesitas apoyo especializado.
En Locatel puedes encontrar diferentes categorías relacionadas con nutrición, bienestar e hidratación, incluyendo opciones que pueden complementar las necesidades de personas que requieren productos nutricionales específicos.
Nutrición especializada
Dependiendo de las necesidades individuales, pueden existir fórmulas nutricionales, suplementos proteicos y productos destinados a situaciones específicas.
La elección debe realizarse considerando las características de cada persona y, cuando sea necesario, la recomendación de un profesional.
Vitaminas y minerales
Locatel cuenta con diferentes categorías de vitaminas, minerales y complementos nutricionales.
Recuerda que un suplemento debe responder a una necesidad concreta y no sustituir una alimentación equilibrada.
Hidratación
Además del agua para la hidratación cotidiana, existen soluciones de rehidratación oral destinadas a situaciones específicas en las que se requiere reponer líquidos y electrolitos.
Su utilización depende de las circunstancias y necesidades de cada persona.
Evaluación y seguimiento
Cuando existen cambios importantes de peso, fatiga persistente, pérdida de apetito, dificultades para alimentarse o una enfermedad que afecta la nutrición, la evaluación de un profesional puede ayudar a identificar las necesidades específicas.
Los análisis de laboratorio pueden aportar información útil cuando son indicados e interpretados dentro del contexto clínico de cada persona.
Preguntas frecuentes sobre alimentación y nutrición
¿Qué es una alimentación saludable?
Es una alimentación que proporciona los nutrientes y la energía que necesita el organismo, teniendo en cuenta principios como adecuación, equilibrio, moderación y diversidad. También debe ser segura y adaptarse a las características y necesidades de cada persona.
¿Qué alimentos debería incluir diariamente en mi alimentación?
Una alimentación saludable puede incluir frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos, semillas y diferentes fuentes de proteína. La combinación y cantidad dependen de las necesidades individuales.
¿Cuánta agua debo tomar al día?
No existe una cantidad universal que sea adecuada para absolutamente todas las personas. Las necesidades dependen de factores como edad, actividad física, clima, alimentación y estado de salud.
¿Cuándo necesito tomar un suplemento nutricional?
Puede ser necesario cuando existe una deficiencia, una necesidad nutricional específica o una situación en la que la alimentación no cubre adecuadamente los requerimientos. Lo recomendable es consultar antes de iniciar una suplementación.
¿Los suplementos pueden reemplazar una alimentación saludable?
No. Los suplementos están destinados a complementar la alimentación cuando existe una necesidad concreta. Una alimentación variada continúa siendo la base de una buena nutrición.
¿Cómo puedo saber si un alimento tiene demasiado azúcar o sodio?
Revisa la información nutricional del producto, presta atención al tamaño de la porción y compara productos similares. También es útil revisar la lista de ingredientes.
¿La alimentación saludable es igual para todas las personas?
No. Las necesidades nutricionales pueden variar según edad, sexo, actividad física, estado de salud, etapa de la vida, cultura y otros factores.
¿Qué importancia tiene la proteína para mantener la masa muscular?
Las proteínas aportan aminoácidos necesarios para mantener y reparar tejidos. Una alimentación adecuada en proteínas, combinada con actividad física, puede contribuir al mantenimiento de la masa y fuerza muscular.
¿Qué alimentos son buenos para una alimentación equilibrada?
Frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos, semillas y fuentes adecuadas de proteína pueden formar parte de una alimentación equilibrada. Lo importante es la variedad y el patrón general de alimentación.
¿Cuándo debería consultar a un nutricionista?
Puede ser recomendable cuando quieres adaptar tu alimentación a una condición médica, tienes cambios importantes de peso, pérdida de apetito, una deficiencia nutricional, necesidades especiales o simplemente necesitas orientación personalizada para mejorar tus hábitos.
Día Mundial de la Alimentación: nutrirnos hoy para cuidar nuestra salud mañana
El Día Mundial de la Alimentación nos recuerda que alimentarnos bien es mucho más que elegir productos “saludables”. Se trata de construir una alimentación variada, equilibrada, segura y adecuada a nuestras necesidades.
La nutrición también cambia a lo largo de la vida. Las necesidades de un niño no son iguales a las de un adulto mayor, una persona deportista, alguien que se encuentra en recuperación o una persona que vive con una enfermedad crónica.
Por eso, el mejor enfoque no consiste en seguir recomendaciones universales sin contexto, sino en conocer nuestras necesidades y tomar decisiones informadas.
Este 16 de octubre, el mensaje de la FAO, “Innovar hoy para nutrir mañana”, invita a pensar no solo en lo que comemos actualmente, sino también en cómo construir sistemas alimentarios capaces de ofrecer alimentos diversos, seguros y nutritivos para las próximas generaciones.
En Locatel puedes encontrar alternativas relacionadas con nutrición, hidratación, bienestar y productos especializados que pueden complementar tus necesidades.